Bueno, tras este período de inactividad bloguera, vuelvo a la carga con crónicas diversas y muy entretenidas. Y es que hay bastantes novedades. Empezamos:
Este pasado fin de semana hicimos una pequeña pero intensa escapada a Londres. El plan era principalmente visitar el Museo Británico y recorrer el centro de la ciudad. Afortunadamente recuperé antes de ir la cámara de fotos tras su larga estancia en el taller, así que cayeron muchas fotos. Tengo pensado dividir la crónica del viaje en dos partes, en la primera voy a hablaros un poco de todo lo que vimos y reservaré la segunda íntegramente para el Museo Británico.
Tras la cabezadita propia del vuelo llegamos al aeropuerto de Gatwick y constatamos lo habíamos oído: Londres es muy caro! Coger un tren desde Gatwick hasta el centro de la ciudad (unos 50km – 30 minutos) sale por 16 libras o lo que es lo mismo 24 eurazos!! Ni que fuese el AVE oiga! En fin, es tarde y hay que llegar al hostal así que aceptamos barco.
Llegamos al hostal. El Piccadilli Backpackers está situado en Piccadilly Circus, en pleno centro de la ciudad y tiene unos precios razonables para ser Londres. Al mochilero le encantará y decepcionará al que está acostumbrado a lo bueno. Es un edificio viejo, remodelado, pintado. No está sucio, pero el ambiente underground y la multitud de gente tampoco hacen que parezca limpio. Nosotros elegimos la opción que nos pareció más económica y más aislada, que denominan pod beds. Mejor que una litera pues da más intimidad y seguridad y bastante más barato que una habitación doble.
El día siguiente vimos por la mañana el museo, del cual os hablaré en la segunda parte, y por la tarde anduvimos por los alrededores. Nos sorprendió que desde la plaza de Piccadilly se puede llegar andando a muchos sitios interesantes, las distancias no son muy largas y el entorno es muy agradable. A Londres le gustan los peatones, es un terreno muy llano y con grandes aceras, aunque los semáforos no funcionan muy allá y uno no se pueda quitar la costumbre de mirar al otro lado al cruzar la carretera. Fuí incapaz de cambiar ese chip, aunque había señales para tontos pintadas en el suelo.
Hizo mucho frío, aunque no llovió. Los ingleses parecen acostumbrados a esas temperaturas y de vez en cuando se podía ver algún valiente (insensato más bien) en camiseta. También era muy normal ir andando por las calles de Londres y oir conversaciones en castellano o italiano, y es que hay muchos españoles e italianos por allí.
Concentración de Papá Noeles luchando por su derecho a una vivienda digna en el ártico.
Estos días anochece muy pronto en Londres (a eso de las 4) y eso te rompe un poco los esquemas. También hicimos una pasada rápida por los almacenes Harrods y sorprenden las dosis de ostentación, lujo y excentricidad que se ven allí. Es algo así como un Corte Inglés de lujo, donde tan pronto estás andando y viendo perfumes como te encuentras en una carnicería o en una tienda de muebles. Lo que más me gusto de este lugar fue una pequeña exposición de fósiles en venta, y me sorprendió que vendían hasta un hueso enorme de dinosaurio por más de 10.000 libras, también había huevos fosilizados, trilobites y amonites gigantes, etc. Lástima que ahí no se pudiera hacer fotos.
The Eye of London es la noria más grande del mundo y fue inaugurada en el 2000 para conmemorar el fin del milenio.
Paseando por la acera, ví de repente el símbolo por excelencia, había una Apple Store!!
El domingo volvimos por las mismas zonas para poder verlo todo con la luz del día. Llevábamos las mochilas así que no muy tarde nos encaminamos de nuevo al aeropuerto, ésta vez cogimos otro tren (no el Gatwick Express) por 10 libras y tardó apenas unos minutos más. Os dejo con la última tanda de fotos, próximamente os mostraré algunas de las maravillas del Museo Británico
¿A que no adivinas donde he estado?
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Diciembre 19, 2007 a las 1:17 pm
¡Muy chulas las fotos! Me han traido muchos recuerdos de cuando estuve por allí. La verdad es que es una ciudad increíble, la única de las ciudades verdaderamente imperiales que quedan en Europa. Desde luego es fría y los british son como son, pero la ciudad merece una visita (y dos, y tres, y cuatro…).
Espero ansioso lo del Museo Británico (harías una foto a la piedra Rosseta, don’t you?)
Diciembre 21, 2007 a las 10:46 pm
Bonitas fotos. A mí también me encantó Londres cuando estuve. De hecho es la ciudad que más me ha gustado de todas las que he estado hasta el momento.
Aquí tienes algunas fotos que hice yo entonces: http://www.flickr.com/photos/danielcanton/sets/72157594402394240/
Diciembre 26, 2007 a las 2:28 pm
hay que ver que sana es la envidia. Me parece genial vuestra escapada a Londres. Yo tengo ganas de hacer una parecida. Pero por ahora me conformare con ver y leer de vuestras experiencias. Espero con impaciencia las fotos del British. Creo que es alucinante. Un abrazo de Alejandro.