
Argumento: Errol Babbage (Richard Gere) es un funcionario del Departamento de Seguridad Pública encargado de la vigilancia de los delincuentes sexuales en libertad condicional. Ese trabajo ha acabado por pasarle factura y su jefe cree llegado el momento de sustituirle, nombrando para ello a una funcionaria mucho más joven y menos quemada, Allison Lowry (Claire Danes), a la que tendrá que enseñar su trabajo en un plazo de dos semanas. Cuando una chica de 17 años desaparece, Errol está convencido, contra la opinión de todos, de que detrás del secuestro está uno de sus chicos, lo que le lleva a iniciar un particular descenso a los infiernos en busca de la chica desaparecida, tratando de no perder su precaria estabilidad emocional.
Análisis: Estamos ante la primera película norteamericana de Andrew Lau, director de la notable Infernal Affairs. Partiendo de una idea que no se nos antoja demasiado original, esta película indaga, a través de una estética cruda y descarnada, en la América profunda tantas veces retratada en una sala de cine. Una nación de barriadas, caravanas y desiertos donde los delincuentes sexuales, no reinsertados, todavía peligrosos, parecen campar a sus anchas. Sólo el eterno individualismo de la sociedad americana, representado en el personaje de Errol, puede cambiar las cosas o al menos intentarlo. Aunque pronto descubrimos que es un camino de ida y vuelta en el que el cazador no puede mantenerse puro, debe alejarse de la legalidad vigente para poder defender a una sociedad que sin embargo condena sus métodos. No es tampoco una película sobre vigilantes al estilo Bronson, más bien una reflexión sobre hasta que punto se hace realidad aquella idea surgida de Nietzsche del hombre como lobo para el hombre. Cuando miras al abismo, el abismo te devuelve la mirada.

No hay duda que la actuación de Richard Gere es el alma de la película, su caracterización, sus miradas y gestos permiten al espectador creerse a su personaje, lo que no puede decirse de algunos de sus antagonistas, burdamente ideados e interpretados. La actuación de Gere impregna la película, un poco al modo del inmenso Kevin Costner de Mr. Brooks. No puede decirse lo mismo, y no lo diremos, del guión, demasiado enrevesado a veces y tramposo en otras, con algunas lagunas particularmente evidentes, en especial en lo que se refiere a la relación de los sádicos entre sí, puede que lo más flojo de la película.
En cuanto a la némesis de Errol, la voluntariosa Allison, resulta un personaje demasiado esquemático, pobre en argumentos frente a Errol, que sin embargo ejerce de necesario contrapunto frente a este último, alejándose de la típicas buddy movies al uso.
El problema fundamental radica en el final de la película, donde se hacen más evidentes los fallos de un guión demasiado apresurado y donde se intenta epatar al espectador acudiendo a facilonas escenas escabrosas que muestran la trampa que nos tiende el director, tratando de ocultar su incapacidad para poner un broche final no ya brillante sino tan solo pasable a lo que se nos está narrando.
Veredicto: Película entretenida pero menor, con un Richard Gere en estado de gracia y que sin embargo adolece de un guión confuso que falla especialmente en el desenlance, aunque no defraudará a quien simplemente pretenda pasar un rato distraído, teniendo en cuenta que la crudeza de alguna de las escenas no lo hacen precisamente un film familiar.